Víctor Manzanares, el arrepentido que volvió a Río Gallegos y escribe un libro con los secretos K

Hace 3 meses Santa Cruz

Hace dos semanas volvió al Sur con autorización judicial y tobillera electrónica. Abandonó su profesión de contador “para no tentarse” y quiere estudiar historia.

Víctor Manzanares, el arrepentido que volvió a Río Gallegos y escribe un libro con los secretos K

Víctor Manzanares volvió Río Gallegos, su lugar de origen. En esa fría ciudad, donde conoció a los Kirchner, busca rearmar su vida. Con tobillera electrónica y con tres procesamientos por lavado de dinero el ex contador de la familia Kirchner se instaló en el Sur desde hace dos semanas. Para eso tuvo que dejar de ser testigo protegido, aunque mantiene su figura de “arrepentido” en la causa de los Cuadernos de las Coimas en la que no descarta ampliar su confesión. Instalado en Río Gallegos ya tiene una nueva rutina. Empezó a escribir una autobiografía en la que busca contar su verdad, tiene planes para estudiar historia y evalúa dejar para siempre su profesión de contador -que tantos problemas judiciales le trajo- para no volver a tentarse.

Después de obtener la excarcelación en dos de los expedientes donde se encuentra procesado, Manzanares regresó a la capital santacruceña, donde siempre vivió y donde consolidó la relación laboral con la familia Kirchner hace más de veinte años. En la tranquilidad que le otorga Río Gallegos y rodeado de su familia, el ex contador de Cristina busca rearmar su vida después de haberse convertido en uno de los imputados colaboradores más temidos.

Fueron más de 90 días los que permaneció en una reducida celda como parte del programa de imputados protegidos, pidió abandonar el programa y regresar al Penal de Marcos Paz pero fue entonces cuando sus abogados, Alejandro Baldini y Roberto Herrera buscaron la excarcelación y la autorización para regresar a Santa Cruz.

Ahora se encuentra a a casi 3.000 kilómetros de Capital Federal. Volvió a su ciudad hace dos semanas y la rutina ya no es la misma.

La custodia a cargo de la Policía Federal es permanente en la vivienda de Manzanares. Aunque inicialmente tuvo un dispositivo de seguridad reforzado, en la actualidad es mucho más reducido y mantiene por cada turno de doce horas, un reducido grupo de efectivos custodiándolo. Por orden judicial, todos los meses debe comparecer ante el juzgado Federal de Río Gallegos.

La rutina se vio alterada. Manzanares no retomó su antigua actividad cotidiana. Con una tobillera electrónica dispuesta por el Tribunal Oral Federal 5 (TOF 5) que en breve lo juzgará junto a Cristina, Máximo y Florencia Kirchner (entre otros acusados), por lavado de dinero, se expone públicamente lo menos posible. Se ocupa de llevar a sus hijas al colegio diariamente, pero casi no tiene reuniones sociales.

En principio no retomó su actividad laboral como contador, a lo que se dedicó desde la década del ´80 hasta que quedó detenido por orden del juez Claudio Bonadio en julio de 2017. Tiempo después comenzó otro proceso: rompió la relación profesional con la familia Kirchner y este verano decidió ser imputado colaborador, exponiendo operaciones de manejo de fondos ilícitos que involucraba al entorno de Néstor Kirchner y a los negocios familiares.

Por ahora, no seguirá ejerciendo su profesión, “no quiere ser nunca más tentado”, contaron a Clarín desde su entorno. Se refieren a los presuntos ilícitos que cometió y que lo depositaron el la cárcel. Entre otros, lavó millones para Daniel Muñoz, el secretario privado de Kirchner. Su próximo proyecto será estudiar el profesorado en Historia -la mayoría de los libros que leyó en prisión estaban vinculados a esto-.

Ya instalado en Río Gallegos, Manzanares retomará algo que inició en el Penal de Marcos Paz. La escritura de su primer libro, nada más ni nada menos que una autobiografía donde incluirá entre otras cosas, su relación con Néstor, Cristina y Máximo Kirchner, como también parte del entorno de los ex presidentes procesados en la causa de los Cuadernos de las Coimas.

En este expediente, donde se encuentra procesado como partícipe de maniobras de lavado de dinero en el tramo donde se investigaron operaciones de exteriorización de fondos por parte de Daniel Muñoz (ex secretario privado de Néstor Kirchner) y su entorno, el ex contador de Cristina no descarta ampliar su confesión como “arrepentido”, para ello -según supo Clarín-, se encuentra en la búsqueda de documentación respaldatorias de diversas operaciones inmobiliarias.

No mantiene comunicación con la familia Kirchner hace muchos meses y asegura que nadie se comunicó con él desde que quedó detenido. Sólo su familia donde se refugia hoy, con una rutina acotada y con menos exposición que en otros tiempos en una ciudad donde no pasa desapercibido. clarin.com

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